A los 36 años, con un niño de 5 años y una niña de 4 cambia mi vida por completo cuando
veo una gota de sangre en mi brasier, había células malignas, en etapa inicial de cáncer, me
operan y el médico dice olvídese del cáncer, sin más estudios me da de alta, 5 años
después un bulto señala de nuevo cáncer en el mismo seno, un error haberme dado de alta
sin un seguimiento, esta vez es urgente una mastectomía radical, me quitan 12 ganglios, en
4 había cáncer, 6 quimioterapias y 33 radiaciones, los médicos opinan que también hay que
quitar el otro seno (el izquierdo) por alto riesgo de que vuelva el cáncer, me programan
reconstrucción del seno derecho que ya me habían quitado, esperarían a quitarme el
izquierdo. Cuando me ponen un expansor y mi cuerpo lo rechaza, me lo tienen que quitar,
se queda la reconstrucción pausada hasta que me recupere. Pasan 6 años desde que me
hicieron la mastectomía y me detectan cáncer en el intestino, también es urgente esta
operación, siendo marzo del 2020 estando internada inicia la cuarentena por COVID, en ese
mismo piso está internado el primer caso de COVID en el Imss, así que me mandan a casa
antes del tiempo requerido en el hospital, ahí estaré más segura, me dan 8 quimioterapias,
pero escasea el medicamento y se pausa la quimioterapia después de la 4ta quimio,
aproximadamente un mes después llega el medicamento que yo necesitaba, había
respondido bien al tratamiento, pero a partir de esa pausa el cáncer ganó fuerza y volvieron
a subir los niveles de cáncer sin importar que el resto de las quimioterapias me las dieron de
forma regular y que subieron la dosis hasta donde yo la podía soportar, al terminar el
tratamiento todavía había Cáncer, pero no sabían donde se había alojado y necesitaba un
estudio muy especializado para encontrarlo a tiempo, antes de hacer este estudio, en los
análisis aparece que el Cáncer disminuyó significativamente, ya no necesité otro tratamiento
y en enero del 2026 me dan de alta del cáncer del intestino.
En cuanto al cáncer de Seno desde la Mastectomía ya pasaron 12 años, sigo en
observación, pues por el riesgo de que volviera el cáncer en el seno izquierdo me operaron
para quitarlo y reconstruir los dos senos juntos, sin implantes por el riesgo de rechazo, así
que usan músculo y piel de mi abdomen, en la recuperación se necrosó el seno derecho,
parece ser que fue una combinación de alergia a la sutura, radiaciones o mi cuerpo
simplemente lo rechazó, perdí aproximadamente el 70% del seno, fue una recuperación de
aproximadamente 6 meses, 4 o 5 meses más adelante, cuando parecía que ya estaba
bien, comienzo con un dolor intenso en el seno izquierdo, un bulto muy doloroso, otra vez
necesité biopsia, por suerte era una infección, pero requerí nuevamente operación. Ya
pasaron 4 años desde esa última operación y hasta el día de hoy sigo en observación.
Esta es mi historia con el Cáncer desde hace 17 años que comenzó con esa mancha de
sangres, pero solo hablé de operaciones y tratamientos, la historia de emociones,
anécdotas, experiencias cercanas a la muerte, hacer amigos que la muerte arrebató,
miedos como dejar a mis hijos pequeños, el cómo lo vivió mi familia es otra historia que
platicaré en otra ocasión, solo diré que el Cáncer me cambió la vida, ya que fortaleció mi Fé,
pero no precisamente a través de la religión, aunque soy católica, sino una fe de una forma
muy mía con el cielo, en especial con los ángeles, una confianza de que hay mucho que
navegar al partir de este mundo, hay más mucho más, pero ahora quiero centrar en lo que
siguió después de todo lo que acabo de contar, pues todo lo vivido me dio herramientas
para ayudar a alguien más.
Mi querida mamá, su nombre era Gloria, siempre estuvo conmigo desde el primer momento,
y gracias a ella y a mi hermana cuando yo ya no podía más me rescataban y nunca me
soltaron, pero en el año 2025 mi mamá empezó con problemas de salud, hasta que
descubrieron cáncer en el páncreas muy avanzado, desde el diagnóstico solo estuvo con
nosotros menos de dos meses. Ella sospechaba lo que tenía, 3 días antes de morir fue
cuando le confirmamos que era cáncer, pero que todavía no sabíamos exactamente dónde,
pues a ella le aterraba que fuera en el Páncreas, su hermano más cercano a ella de eso
murió. No pudimos ayudarla a sanar su cuerpo, pero estuvimos con ella en todo este
tiempo, amigos, hermanos, sobrinos, hijos y nietos, nos aseguramos que se llevará consigo
el amor, la confianza y certeza de que creó una hermosa familia, que la acompañaríamos
hasta donde la vida nos permitiera y que la entregaríamos a nuestros seres amados que
partieron antes que ella para ser guiada a dios, se fue escuchando la canción Azul es mi
estrella de los pitufos que a ella le gustaba mucho, una estrofa dice:
Me gusta soñar que puedo volar, que puedo subir hasta el cielo y flotar
quisiera pensar que hay otro lugar perdido en el cielo hay amor y hay paz.
Te puedo llevar, no tendrás que soñar, tan solo seguir a mi estrella azul,
Iremos felices cantando hacia el sur, siguiendo mi estrella mi estrella azul.
Azul, azul, azul es mi estrella
Así que se fue siguiendo su estrella azul y la paz que ella le otorgaría, sobre todo la
ayudamos a que la siguiera a que no tuviera miedo, nunca tratamos de retenerla o pedir al
cielo que la dejara, mejor agradecimos a dios por su vida y por su legado, que la acogiera
ya mi papá la esperaba feliz, tuvieron un matrimonio como pocos, lleno de amor y respeto.
Y como dice esta canción en otra estrofa,
“sigamos la estrella de color azul porque ella nos
lleva donde quieres tú” así que cuando veo una estrella azul la veo reflejada en ella y el día
que tenga que partir pediré esa canción para que me lleve junto ella y mi papá.
Justo vi el final de la Serie de Mi otra yo, el final hace referencia que cuando perdemos a un
ser querido se va su cuerpo, tal vez su alma, pero el amor que generaron en vida no se
acaba, al contrario, aflora, crece y se queda en cada una de las personas que amó y que la
amaron, así que al irse no se acaba, al contrario, me hace querer honrarla y mi vida sigue
ahora más ligada a ella porque su ejemplo y su legado lo llevo conmigo, y el de todos
nuestros antepasados.
Cuando pasamos por estos procesos hay tratamientos muy difíciles, ella no quería que la
vieran o se dieran cuanta situaciones complicadas pero a mi me permitía ayudarla en esos
procesos porque le platiqué yo también las viví, que a nadie le dije por lo difíciles que eran
y que sientes que pierdes tu dignidad, y ella me decía: Es que tú me entiendes, eso la
ayudaba a pedir y aceptar mi ayuda, no podía quitarle el dolor o la incomodidad, pero se
sentía acompañada, comprendida, y me di cuenta que todo lo que pasé valió la pena, que
por algo lo viví primero y sobreviví. No me quejo de lo que pasé, fue una gran enseñanza.
Mi mamá desde semanas antes veía a mi papá y él le decía que ya se hiba a morir, que la
estaba esperando, a ella y a mi nos daba paz, porque sabía que no se acababa todo ahí, un
día al principio me preguntó si creía que ella moriría, yo ya sabía que sí, pero le dije que
todo podía pasar, le platiqué lo que le dijo a su médico mi papá cuando supo que podría
morir pronto,
” yo voy a seguir viviendo hasta que llegue el día” y mi mamá respondió, voy a
hacer lo mismo,
Solo quiero agregar algo, hay que quien ya se va, mi mamá un día antes de morir pidió se
llevada al baño y mi sobrino la cargó, alguien pidió que se le desvistiera delante de su nieto
al cabo que ya qué importaba, pero ella estaba consciente, y no lo permití, ya que dije,
hasta el último momento hay que cuidar su dignidad y así fue.
A mii hermano que me sigue en edad de 51 años desde febrero de 2026 le detectaron
cáncer avanzado en próstata ya pasó a los huesos y a la sangre, solo están tratando para
ganar tiempo y cuidados paliativos, papá soltero, una niña de 8 años y un niño de 13 años
que viven con él. Me ha la gran lección de aceptar su situación, de vivir con ello no para
deprimirse, sino para vivir la vida lo mejor posible, ha decidido sanar y dejar atrás legados
familiares para empezar de nuevo y dejar a sus hijos y lo que él pueda estar aquí un nuevo
comienzo sin miedos ni ataduras, solo disfrutar el día a día y vivirlo lo más pleno posible,
además de agradecer el milagro que ya vivió y tal vez la vida le obsequie otro, ¿porqué no?
Justo unos días antes del Cáncer también le diagnosticaron falla renal aguda y salvaron s
vida con hemodiálisis, le dijeron que tendría que vivir con ello el resto de su vida y el milagro
se dio, después de 3 meses le retiraron la hemodiálisis. En esta ocasión estoy
aprendiendo de él y junto con él a vivir sin miedo, a disfrutar a quien tenemos en nuestra
vida y el día que tengamos que partir lo hagamos en paz. Es muy duro y doloroso sufrir
cáncer, pero cuando es un ser querido el que lo sufre duele mucho más, el miedo a perder
al ser querido paraliza, pero si tenemos suerte nos muestra la fortaleza del alma y que no
acaba todo aquí, que hay más, mucho más.
De: Edith Hernández Castro












